Archivos Mensuales: diciembre 2013

Mariano García entrevista a Severino Pallaruelo en Heraldo de Aragón

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Adiós al fútbol en la librería Canaima

En una semana tan futbolística como esta, en la que quien más quien menos estuvo pendiente del derbi en el Heliodoro Rodríguez López (nos atrevemos a decir que fue la derrota más dolorosa en los 64 años de rivalidad), en Librería Canaima nos dio por reflexionar sobre la lectura y el fútbol. Y es que ni es cierto aquello que se pensaba hace bastantes años de que el “futbolero” es un bruto descerebrado, ni tampoco lo es lo que ahora parece que estar de moda de que todo intelectual debe amar el fútbol por sus valores artísticos. Existe un punto intermedio.

Adiós al fútbol de Valerio Magrelli

Fueron varios los autores y varias las joyas literarias que, basadas en el fútbol y su mundo, nos hicieron disfrutar de la lectura y del “deporte rey”. DesdeEduardo Galeano hasta Luis García Montero, pasando por Enrique Vila Matas o Ignacio Martínez de Pisón, todos ellos han sido grandes aficionados y han escrito relatos, ensayos o teorías sobre el fútbol. El libro que hoy queremos recomendarles es un hermoso cuaderno de recuerdos y experiencias titulado “Adiós al fútbol“, escrito por el poeta italiano y seguidor (forofo a su pesar) de la A.S. Roma Valerio Magrelli, editado por Xordica Editorial.

El libro, que está dividido en 90 momentos, uno por minuto, nos enfrenta al encuentro que el autor juega contra sí mismo, en el que la experiencia futbolística, los recuerdos de infancia y el choque generacional conforman una suerte de partido completo que nos mantiene absortos desde el primer minuto y en el que vamos descubriendo los goles, los pases al extremo o los remates de cabeza en que Magrelli convierte sus reflexiones sobre los detalles más variopintos, como la gorra que Jackie Charlton estrujaba nerviosamente durante un partido de su selección, la repercusión mediática del balompié, o el éxito de ese injusto sucedáneo llamado futbolín, todo ello con una escritura muy cuidada, poética y hermosa.

En el minuto 15 de la primera parte encontramos lo que, para este librero, supone el primer gol:

En el campo la acústica es importantísima. Hoy en día, entre pancartas gigantescas y musiquitas, muchos sonidos se pierden. Y sin embargo siempre conmueve oír el golpe del pie en el balón, el choque de adversarios en medio del campo, el larguero de madera vibrando hasta mucho después de haber sido golpeado. Tiene algo de diapasón.

Y en el 37′ de la reanudación, este otro “golazo” por la escuadra:

(…) Basta con coger un balón de cuero, quizás uno de esos viejos que se hinchaban metiéndoles una aguja gigantesca: algo intermedio entre una inyección de analgésico Buscopan y la estaca de fresno que se les clava a los vampiros. Y entonces, con un balón así, incluso mojado, pesado, ortopédico, intentamos jugar contra una pared, solos, en una metódica sesión de entrenamiento.

O, pensándolo bien, quizá sea mejor que cada uno disfrute de este estupendo libro, descubriendo el resultado final de un partido muy apretado y emocionante.

Ir al blog de la librería Canaima.

Ruido de zuecos en La librería de Javier

Una muy interesante propuesta nos hace la editorial zaragozanaXordica. Esta vez, y en contra de lo que suele acostumbrar, nos asombra con una obra de largo recorrido -más de 600 páginas- en la que nos cuenta la historia de tres generaciones y por la que transcurre todo el siglo XX en España. “Ruido de zuecos”, del autor aragonés Severino Pallaruelo, es una obra de lenguaje sencillo y sobrio, dividida en tres partes, correspondientes a las tres generaciones de las que nos habla y con una riqueza de vocablos y lenguaje muy de admirar. Una novela que entusiasmará a los lectores de la prosa de Julio Llamazares y a aquellos que les emocionó “Intemperie”, de Jasús Carrasco.

“El niño lloraba mucho. Tuvieron que llevarlo a Labaín. Costó convencer al padre. Siempre ponía excusas, nunca encontraba el momento. Finalmente, cuando la criatura ya había cumplido un año, accedió, cansado de pasar noches sin dormir y de escuchar todos los días lo mismo: A este crío habría que llevarlo a Labaín”. 

Ver en el blog de La librería de Javier.

POR QUÉ ESCRIBO en KOULT, por Uxue Juárez.

Expan­siva, con un gran sen­tido del humor, pro­vo­ca­dora e irre­ve­rente, culta, repleta de refe­ren­cias al cine, a la tele­vi­sión, a la lite­ra­tura y, a fin de cuen­tas, a la vida. Así es la prosa que el lec­tor aban­dona al cerrar Por qué escribo de Félix Romeo (Xor­dica, 2013). Al igual que el pro­pio Romeo indica al refe­rirse a Quién soy yo de Bohu­mil Hra­bal, esta colec­ción de artícu­los reco­gi­dos en Por qué escribo tam­bién supo­nen un texto rotundo, uni­ta­rio, debido a que, ana­li­za­dos en con­junto, repre­sen­tan una anto­lo­gía, una memo­ria bas­tante com­pleta, un auto­rre­trato del autor.

Este colum­nista, tra­duc­tor, crí­tico y agi­ta­dor cul­tu­ral narra como si con­tara gotas de agua, bóve­das, esca­ra­ba­jos. Cuando Félix Romeo escribe, su voz, libre y sin­cera, se graba en la pupila atenta del lec­tor. Habiendo vivido durante años vivió con la eti­queta de «escri­tor insu­miso», indica, siguiendo a George Orwell, que “el escri­tor debía atre­verse a estar solo a la hora de defen­der sus posi­cio­nes.” Y tal y como se comenta en el pró­logo a la obra, es una per­sona que “trató de lle­var a su vida esta ten­sión por man­te­ner su inde­pen­den­cia de pen­sa­miento, por cues­tio­nar sus pro­pias accio­nes y por no aca­bar «preso» de su pro­pio pasado”.

Es tam­bién mediante el ejer­ci­cio de esa liber­tad como acaba en la cár­cel, al enfren­tarse al ser­vi­cio mili­tar obli­ga­to­rio: “Cuando has cru­zado esa línea de no liber­tad, tu vida cam­bia. Mi vida cam­bió. Yo fui un preso pijo, que defen­día una razón polí­tica por cami­nos com­ple­ta­mente equi­vo­ca­dos. Desde los pri­me­ros días supe que la mirada del resto de los pre­sos, que habían pasado ence­rra­dos buena parte de sus vidas, era la correcta: eres un com­pleto gilipollas”.

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RUIDO DE ZUECOS en la apuesta del día en Zona de Obras

El profesor Pallaruelo trasciende (aunque parte de) sus amados Pirineos, y se atreve con una novela que repasa la historia reciente de España a través de testigos de cargo.

 

El autor altoaragonés es un enamorado de su tierra. Lo ha demostrado en los últimos treinta años con sus obras, en las que suelen estar presentes los Pirineos de una u otra forma. Pirineos, tristes montes (2008) está considerado como un clásico de la literatura montañesa. En esta ocasión, el profesor de secundaria oscense se atreve con la novela-río, en el que probablemente sea su mayor esfuerzo creativo hasta el momento: Ruido de zuecos narra la historia de tres generaciones de una misma familia a lo largo de todo el Siglo XX. Ambientada en los Pirineos y en algunas ciudades españolas, ofrece una lúcida mirada sobre los acontecimientos más significativos y trascendentales de la historia contemporánea de España: la guerra de África, la Guerra Civil española, la Transición, y el declive y desaparición del mundo rural tradicional, a través de los sueños, anhelos y sentimientos que jalonan el día a día de unos personajes que contemplan impotentes cómo se derrumba una sociedad que parecía inamovible desde hacía siglos.

Ver en Zona de Obras.

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